Prólogo (fragmento)

Poeta de la exactitud, la claridad y la precisión descriptiva, Bishop desplaza su mirada a través de viajes y naturaleza de una geografía en movimiento donde la contemplación registra una proliferación de detalles con un acervo interior: caudal y colección de un sofisticado fluido intelectual, no exento de humor e ironía, que convierte a su vez a la imagen en una especulación del mundo interno. En ocasiones, en un instante, la descripción se detiene y la reflexión y las imágenes, que se desarman y vuelven a armarse, abren los objetos en y para sí, mostrando un universo donde ellos nos sorprenden transformándose y revelándose en infinitas determinaciones que su mirada lúcida examina. El genio imaginativo de Bishop nos proyecta hacia esa labor incesante que es la observación y el descubrimiento del mundo a nuestro alrededor y del mundo que es en nuestro interior. Theòria, además de contemplación, significa también viaje; viaje que se prolonga más allá de lo habitual, a veces también para visitar un lugar sagrado, como podría ser cierto recuerdo de la infancia o un evento sorprendente de la naturaleza que se vuelve extraordinario. Así, cada percepción en Bishop parece elevarse mucho más allá de lo visible, y su periplo despliega en la imaginación un trazo que fluye con el recogimiento que genera la naturaleza, sus detalles más recónditos, su brillo y su intensidad.

El iceberg imaginario - Elizabeth Bishop (ed. bilingüe)

$850
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Prólogo (fragmento)

Poeta de la exactitud, la claridad y la precisión descriptiva, Bishop desplaza su mirada a través de viajes y naturaleza de una geografía en movimiento donde la contemplación registra una proliferación de detalles con un acervo interior: caudal y colección de un sofisticado fluido intelectual, no exento de humor e ironía, que convierte a su vez a la imagen en una especulación del mundo interno. En ocasiones, en un instante, la descripción se detiene y la reflexión y las imágenes, que se desarman y vuelven a armarse, abren los objetos en y para sí, mostrando un universo donde ellos nos sorprenden transformándose y revelándose en infinitas determinaciones que su mirada lúcida examina. El genio imaginativo de Bishop nos proyecta hacia esa labor incesante que es la observación y el descubrimiento del mundo a nuestro alrededor y del mundo que es en nuestro interior. Theòria, además de contemplación, significa también viaje; viaje que se prolonga más allá de lo habitual, a veces también para visitar un lugar sagrado, como podría ser cierto recuerdo de la infancia o un evento sorprendente de la naturaleza que se vuelve extraordinario. Así, cada percepción en Bishop parece elevarse mucho más allá de lo visible, y su periplo despliega en la imaginación un trazo que fluye con el recogimiento que genera la naturaleza, sus detalles más recónditos, su brillo y su intensidad.